¡¡¡Esto sí es un notición!!
Estoy feliz. Ni el circo siniestro e infame de la comisión del 11-M ni la otra ceremonia de la confusión sobre la medallita, el honor de los Aznar-Prizzi y la aviesa conjura de Jesús del Gran Poder para encarcelar a D. José María ahora que no está aforado (según los Jiménez Losantos, los Anson, etc.) me arrebatan mi dicha. Ni tan siquiera el súbito final de la “divinamente de la muerte” ensombrece mi talante. Y no es todo por la prontitud de mis merecidas vacaciones, no; ni por el regreso de mis vástagos al hogar después de sus holganzas a costa de mi menguada bolsa. Tampoco. Mi ventura proviene de una noticia, del notición del Siglo XXI: ¡Doña Atléti Ortiz de Rocasolano está embarazada! ¡Y espera gemelos! Para mayo del 2005, según los cálculos de las comadres más alegres de Zarzuela.
Tenemos una monarquía que se sale: de dos en dos. Porque esa es otra: ¿quién será el heredero? El primero en nacer, me diréis. (¿Y por qué, si el primer concebido es el último nacido?). Pues no. Los mellizos serán parejita: uno se parecerá al padre y la otra a la madre y reinarán los dos, juntitos, sin necesidad de que modifiquemos la Constitución, de que deroguemos la ley Sálica, de que emulemos a ZP asignando el 50% de cuota a las féminas.
¡Qué bonito y qué ejemplar solución a nuestros más intrincados problemas! Este Príncipe nuestro es un hacha.
Total, que otros cien años sin República… ¡Cachis!