Corregulación
No sé por dónde comenzar realmente (iba a escribir francamente pero no me decido ni por la monarquía ni por la dictadura: ¡viva la Res Pública, coño!). El caso es que el corrector me indica que el palabro ese de corregular no existe. Empezamos fatal. Y a mí los asuntos estos de los verbos, sustantivos o adjetivos inventados al efecto por un plumilla de redacción me enervan de aquella manera. Porque luego se arraigan y prosperan. ¡Ya te digo, golondrino!
En su momento quisimos modificar ante la autoridad el lema de las cajetillas de cigarrillos y propusimos: el tabaco advierte que el gobierno perjudica seriamente a la salud. (Bueno, la composición del texto original era incorrecta: no se le puede pedir a los empleados de Tabacalera que además de coadyuvar a suicidarnos conozcan las reglas básicas del castellano).
Lo que primero me pide el cuerpo, a propósito de ese asunto, es un par de eslóganes: ¡Protejamos a los niños de los adultos! O bien: La Televisión corregulada (¡otra vez el corrector!) daña gravemente a la libertad de los niños.
¿Qué milonga es esta? ¿Alguien piensa, con cordura, que el Tomate o como se llame es menos corrosivo que, por ejemplo, Los Simpsons? ¿Algún corregulador (¡mierda subrayado en rojo otra vez!) ha visto un episodio de South Park? ¿Y los lelos de baba colgante que presentan los programas pretendidamente infantiles? ¿No los idiotizan mucho más que Patricia o que María Derecha Campos?
Tengo una opinión muy formada sobre la base de mi experiencia personal que, claro, ni se puede extrapolar ni se adapta a la generalidad: a los críos no se les puede tratar como a seres subdesarrollados o como si emitieran gráficos de encefalograma plano. Es preciso enseñarles a transgredir, a que las normas se pueden, se deben saltar y a que esa aventura les corresponde en exclusiva. Porque si no, un buen día y en acto supremo de rebeldía, se desayunan con farlopa, verbigracia, delante de tus narices (qué bien le viene la figura nasal a esta frase) o mandándote al amargor de los pepinos (por la parte de atrás, quiero decir). Y en eso también consiste la esencia de la educación. O eso creo.
La televisión, la telebasura generalizada, entiendo que no es más que el fruto y el reflejo de la sociedad que tenemos: cuando observo a los infantes tan maleducados, tan incívicos que me arrollan en los bares y restaurantes, y censuro en alta voz su comportamiento para que me oigan los padres (únicos responsables irresponsables) me responde mi señora:
- ¡Pero qué quieres: aprenden lo que les enseña la negra! (Con perdón hacia esa humilde gente que viene a buscarse la vida honesta y sacrificadamente y que, obviamente, sintonizan esos programas para confirmar que hay prójimos más desgraciados o más simples que ellos, acurrucados ambos en el sofá del salón -criatura y ama seca- y menesterosos del cariño ausente).
Pero esa es otra historia mucho más profunda y seria: el modelo de vida y de familia que nos han impuesto estos tiempos de consumismo y pesares del bien ajeno.
En definitiva: que me parece una intrusión inaceptable del gobierno y que apuesto a que, salvo penalizaciones millonarias, las cadenas se lo van a pasar por el arco de sus contraprogramaciones. Al tiempo.
P.D. para mi web master: no me da la gana de hacer hoy enlaces: todo el mundo sabe de este tema más que yo.
ACTUALIZACIÓN: Todo lo que yo quería decir lo hace hoy el maestro Haro, mucho mejor escrito, con infito mejor estilo y con enorme lucidez. Ésta, no sé si por contar con 30 años más que yo o a pesar de haber cumplido 30 años más. En cualquier caso, el fiel de la balanza se inclina hacia su sabiduría: si lo intuyo, no preparo este post.
Enero 1st, 1970 at 1:00 am
Paisano y ya amigo Abelardo: como siempre, no me he expresado correctamente: ¡bien sabe el cielo que ni mi esposa ni yo tenemos algo (antes al contrario) contra los emigarantes, gente honrada y trabajadora, cariñosos y sensibles especialemnte con los niños y con los ancianos ahora que nosotros los ignoramos cuando no los despreciamos!
Lo que quería decir es que, desafortunadamente, los que se emplean en esos menesteres no suelen ser los seres más afortunados ni más formados. Y que los irresponsables padres españoles, preocupados de su nivel adquisitivo y no de su responsabilidad familiar, delegan en profesores y empleados del hogar su ineludible labor de educación y formación.
¡Pobre gente que, además de emigrantes, sufren al injusticia de una sociedad que no les da oportunidades! Nada más lejos de mi intención en micomentario.
Octubre 26th, 2004 at 8:18 pm
ahí, ahí, el único programa infantil bueno y aun lo es, fuéla bola de cristal : a desaprender!!, y por supuesto enganchaba a los mayores tb.
Es ridículo censurar unas cosas cuando la sociedad entera se comporta a lo gran hermano, y los primeros los políticos cuando discuten.
Y los niños son miméticos, nosotros tb lo fuimos.
Octubre 26th, 2004 at 9:51 pm
Pero si es que esto pasa por votar a los socialistas, primero nos quitan las carreteras, porque claro tienen que pagar el impuesto revolucionario a tripartito y sus dictaduras de Extremadura y Andalucía, y después claro, después a cortar la libertad de expresión, que nos vamos a encontrar más tarde, pues claramente subida de impuesto, bajada de prestaciones del Estado a los ciudadanos… es que esto os pasa por votar a los conservadores (que son los del Psoe.
Octubre 27th, 2004 at 10:48 am
Esta noche le he estado dando vueltas a este tema, me he dado cuenta que mi televisión, que es una media del mercado, posee un sistema de control de adultos. Es decir, que yo puedo censurar en mi casa los contenidos que estime oportunos, para quéel Gobierno tiene que interferir entre lo que yo quiero ver o dejar ver a mis hijos?, si el Gobierno se va convertir en un supraeducador que prohiba los colegios privados, establezca unos colegios públicos en los que se crien los hijos y los padres pierdan el control de sus hijos en favor del Estado, para que sean mejores ciudadanos, vamos al más puro estilo estalinista…. en fin..
Octubre 27th, 2004 at 11:28 am
la televisión necesitaría una limpieza de programas, no solo en horario infantil, me refiero a los relitys, que las picardías de los dibujos y esas cosas me gustan hasta a mí.No por censura, sino por higiene.
jeje, estalinistas, que imaginación antipsoe.
Octubre 27th, 2004 at 11:44 am
Vamos a ver, la limpieza la puede hacer cada uno, es como cuando vas al kiosko y compras el ABC o El Mundo, el Hola o El Diez Minutos o Sorpresa… cada uno hacer su limpieza comprando El País o comprando La Razón o unos tebeos de Mortadelo y Filemón o FHM. ¿Quién es el Gobierno para decirle a una empresa privada que contenidos mostrar o no? ¿Pero que os parecería si vetaran contenidos a El Mundo o a El País porque no hay población preparada para analizar el contenido político moral del mensaje?
Octubre 27th, 2004 at 12:00 pm
A mi me parece más grave el contenido televisivo global, no creo en censuras de ese tipo, pero la televisión es un potente instrumento de hábitos y costumbres, jamás penséen educar ya.
Me cuentan profesores que si hay lío en GH, al día siguiente los chavales están insoportables, gritando más que nunca, y unos se contagian a otros.
Solo me refería a eso, que un niño no va a pensar en cambiar de canal.
Mi crítica es global,nada más, yo no tengo problemas, no la veo apenas.
Octubre 27th, 2004 at 1:28 pm
¡Televisión de pago gratis ya!
Octubre 27th, 2004 at 7:28 pm
Creo que es totalmente incierto que la televisión sea el reflejo de la socidad de hoy. Es el reflejo de la sociedad que quieren que seamos.
Yo veo la televisión, veo Gran Hermano, veo la Granja, veo Crónicas Marcianas.. Y además gusto de leer un buen libro, un buen diario e ir a una buena conferencia.. Creedme, no es incompatible, sino todo lo contrario.
Octubre 27th, 2004 at 7:47 pm
pececilla, buen punto, define quiénes quieren… por si acaso.
Octubre 27th, 2004 at 9:05 pm
Es un poco extenso el tema de la espiral de silencio.
Al Gobierno, (al que sea), le viene requetebien que seamos como nos dicen los medios que debemos ser.
Los medios son los principales creadores de la Opinión Pública. LA INFORMACIí“N ES PODER, y los que están arriba lo saben.
Octubre 28th, 2004 at 8:32 am
Nando: tu reivindicación ya es realidad: ¿no soportamos los presupuestos y los déficits de TODAS las televisiones públicas? Pues en eso debe constituir la televisión gratuita de pago, digo yo.
Octubre 28th, 2004 at 8:44 am
Pececillo: totalmente en desacuerdo. Si la televisión cumpliera los tres mandatos que tiene todo medio de comunicación (a saber: FORMAR, INFORMAR Y ENTRETENER) ¿crees que habría Gran Hermano, por ejemplo. Lo que sucede es que, además de querer atontarnos (en eso sí estoy de acuerdo)responden a la demanda de los consumidores. Y lo qu epedimos es basura, casquería y miserias. Posiblmenete, como decía en mi post, para confirmar que ha gente más desgraciada que nosotros.
Y ver La Granja y leer un buen libro, puede no ser incompatible pero chirría como un engranaje sin lubricante.
Octubre 28th, 2004 at 10:28 am
David, mi reivindicación no iba por ahí, hay mucha diferencia entre pagar por algo q te obligan a pagar por algo obteniendo calidad, al final sufragamos entre todos los errores de gobiernos y funcionarios anteriores.
Fíjate bien, hasta prefiero q pongan un Gran Hermano en TVE antes de seguir pagando a gente para q me suelte porquería y encima ¡anuncios!
No veo en ninguna ley, aunque estaría bien q alguien sabido de leyes participe, donde entre todos tengamos q pagar a los zánganos de las varias televisiones públicas, ya q pocos programas se salvan, y personajes, entre ellos Lorenzo Milá.
Octubre 28th, 2004 at 1:45 pm
No chirria en absoluto. He ahí el fallo pseudointelectualoide.
Y por supuesto que la gente NO demanda esa televisión, pero es mucho más rentable. El atontamiento al que pretenden someternos sirve, entre otras cosas, para que creamos eso.
Octubre 28th, 2004 at 1:58 pm
Nadopera: ¿Milá es de los que se salvas o al revés? Y, bueno, yo creo que decimos lo mismo: ya que tenemos que pagarla sin nuestro consentimiento, que la tele pública sea de calidad y SIN ANUNCIOS, porque no debería de competir con los “shares” y toda esa mercadotecnia que es la responsable final de la mierda sin elaborar que nos dan.
Octubre 28th, 2004 at 2:11 pm
Pececillo, de nuevo en total desacuerdo: no es una postura intelectualoide. Lo que digo es que teniendo el gusto un poco cultivado (no hablo ya de refinado) para apreciar un buen libro, un concierto o una pintura, esa bazofia carece de cualquier interés no sólo en el sentido digamos erudito sino en el estrictamente humano. ¿Quéaportan toda esa caterva de incultos malhablados, incapaces de mantener una conversación mínimamente inteligente o incluso graciosa?
Pero, en definitiva, mañana por la mañana, en el cole, en la uni, en el bar, en el trabajo, si no te has tragado el bodrio de turno, estás fuera de sitio, y no puedes hablar con nadie de la exposición que visitaste ayer o del libro tan intenso que estás leyendo…
Octubre 28th, 2004 at 7:40 pm
D@vid, lamento que tu señora culpe de la mala educación de nuestros jóvenes y adolescentes a la negra, a la filipina, a la ecuatoriana, etc…
En nueve meses que llevo en el Ecuador aún me sorprende la gran educación, prudencia, respeto y amabilidad de los ecuatorianos (negros, indígenas, mestizos y blancos), muy superior, aún en el caso de niños y adolescentes, a la de la inmensa mayoría de los adultos españoles.
Un joven ecuatoriano de 20 años que no quiere permanecer más en una reunión familiar luctuosa, en lugar de decir “viejo, me abro”, dice: “papá, ¿sería prudente que me marchara ya?”
Y esa telebasura de la que hablas, también la ven muchos españoles (con la audiencia inmigrante no se sostendrían)
Así que no echemos balones fuera culpando de nuestros problemas a quienes no conocemos. Como dice mi padre, québueno es que haya niños para echarles la culpa.
Si esos niños criados por la niñera no están bien educados será por la ausencia de sus padres, por la televisión o por lo que sea, pero no por culpa de unos inmigrantes que, en educación y respeto, nos dan cien vueltas.
Octubre 28th, 2004 at 8:37 pm
Merlintxu, me parece un poco exagerado eso de que el estado prohíba los colegios privados y mucho más, que sustraiga a los padres el control de sus hijos a través de la educación.
Yo tengo la suerte de haber estudiado en cuatro centros públicos y uno privado (religioso) y debo decir que todos han resultado satisfactorios, tanto para mí como para mis padres.
En mi educación ha habido tres actores: mis padres, el estado y la Iglesia. Agradezco a todos que me hayan educado no para controlarme sino para ceder el protagonismo al actor principal, o sea, yo. Dicho de otro modo, para ser libre, por pedante y utópico que parezca. Así lo siento (otra cosa es ponerlo en práctica). No digo que mi educación haya sido perfecta, sólo que su objetivo era mi libre desarrollo personal y no el control por parte de nadie. Para eso está la profesionalidad de los enseñantes.
Desde mi experiencia, creo que la mayoría de las opiniones que se arrojan tanto contra la enseñanza pública como contra la privada (sobre todo las más encendidas) no son más que tópicos nacidos de prejuicios o del desconocimiento.
El mejor antídoto, la moderación.
Octubre 28th, 2004 at 9:51 pm
Amigo D@vid, si de mi comentario se deduce alguna crítica personal contra tí o tu esposa, entonces, el que se ha expresado mal he sido yo.
Aunque no coincido contigo en tu indulgencia para con los medios ni en tu afición a la trangresión así, sin más (supongo que omites matizaciones obvias), apoyo plenamente tu apreciación sobre la delegación de responsabilidad paterna en entes o personas que no pueden asumirla, sino sólo complementarla. Tal es la conclusión que saco de los comentarios de mi madre, que, además, es maestra infantil con 36 años de experiencia ininterrumpida en la enseñanza pública.
Octubre 29th, 2004 at 7:21 am
Abelardo:
Decía mi padre (también maestro de escuela unitaria) hace… puff, la tira de años, que a quien había que llevar al cole es a los padres…