En una sociedad
aristotélico-
tomista, las influencias de nuestros padres griegos nos llevaron a buscar un modelo en el cual se pudieran debatir, exigir, luchar y revindicar lo mejor para la mayoría, siempre que se respetara y protegiera a las minorías, lo que actualmente conocemos como democracia. En tanto la presencia de todas las personas era imposible para la toma de decisiones, se eligieron, entre una serie de notables, representantes de los ciudadanos en las asambleas.
Pero, en todos estos países en los que hace 1 o 2 siglos que gozan de la casta de elegidos, que poseen la gracia del voto, generalmente haciendo lo que les conviene, o lo que les dictan grandes intereses económicos. Existe un sentimiento generalizado de desencanto hacia la política, en muchos casos la
abstención se acerca o supera el 50%. El pueblo se ha cansado, el pueblo ha perdido la ilusión, el pueblo necesita un cambio. Necesitamos girar hacia el control de las decisiones decisiones, un giro a la democracia.
En la búsqueda de un modelo práctico para que los ciudadanos decidieran sobre las acciones del Gobierno , de los ayuntamientos, de las comunidad de vecinos, se me ocurre el binomio Internet-Móvil como posible solución. En un país donde el
74% de los hogares disponen de teléfono móvil, donde al menos tocamos a una línea por votante, desde los cuales, se pueden realizar transacciones tan seguras como
pagar en un restaurante. Lo único que haría falta serían accesos gratuitos a Internet, desde donde se puedan consultar cada una de las leyes, tratados, guerras, toldos de la comunidad de vecinos, etc. Desde casa, el trabajo o cualquier acceso público, podríamos consultar e incluso votar con nuestro recién estrenado
DNI Electrónico.
Si decidimos que una
analfabeta nos represente en
Eurovision, porqué no elegir las partidas presupuestarias destinadas a educación, investigación, lucha contra el terrorismo nacional o internacional. Porqué no decidir sobre la autodeterminación de un territorio, un pueblo, un bloque de pisos.
La Ciberdemocracia, existe, además
la tenemos en la localidad granadina de
Jun, si allí funciona, porqué no probar en las comunidades de vecinos, en el resto de los Ayuntamientos, en el Estado, en la Unión Europea, en todo el mundo.
¡¡Seamos políticos todos, no meros representantes o representados!!
A ver: ¿cómo se explica lo de este muchacho murciano? Un doctor con tesis sobre
Shakespeare (Love’s Labor’s Lost, Mr.
Trillo-Figueroa) no puede tener tanta falta de sentido. Vamos, que le ha dado un vahido de espíritu total. Empecinarse ahora con Perejil, como el mayor logro de nuestro glorioso ejército (que, por cierto, se pasó el último siglo dando la vuelta al mundo… en retirada) es, cuando menos, grave signo de senectud. Y es que este guerrillero ministro de aspecto
joseantoniano (remito a los más imberbes a Internet para que vean el parecido) es de mi quinta, por lo que no debería chochear de esta manera. ¿O acaso es que también yo…? En fin, supongo que en la próxima legislatura se dedicará a la contemplación meditativa u otros menesteres propios de su edad y condición.
P.D. Ya os avisé que lo de Cataluña no se había acabado: se está rumoreando y especulando con el nombre de la persona que llevó a Carod-Rovira a su cita transexual con ETA. ¿Quién será, será…? El “ABC” os lo dirá, dirá…