Muchas fueron las alabanzas que recibió nuestro web el día de su puesta de largo. Especial ilusión nos hizo la de
ecuaderno que venía a decir que en una campaña electoral huérfana de debates televisados nuestro web aportaba algo de aire fresco.
Y la verdad es que debates televisados no los hay ni parece que vaya a haberlos. Y eso que Rajoy
ha lanzado un órdago diciendo que sí, que quiere debate pero con todos los partidos, con todos los que no quieren que gane el PP. Pero es que tampoco hay debate político.
Las discusiones entre los partidos se centran en pedir la dimisión de
un ministro al que le dan arrebatos a lo Rambo y al que le hubiera gustado tomar Perejil (así con mayúsculas, la isla, nada de
"Arguiñanadas"). O en pedir la dimisión del
presidente de una comunidad que ha llamado
borracho a Maragall (bueno en realidad le acusó de "beber hectólitros de vino"). O si uno usa el
mapa de España en su imagen de campaña de manera partidista. O que... ¡¡¡BASTA!!!
A los españolitos de a pie, de verdad, lo que nos preocupa de verdad son
otros temas: la vivienda, el desempleo, el terrorismo, el futuro de nuestro país... Y eso no hablan. Como nos gustaría oir a Mariano decir que las medidas concretas para bajar el precio de la vivienda son "tales", y que son mejores que las del PSOE porque "pascual", o a José Luis diciendo que la política de empleo del PSOE va a ser "tal" y que la van a financiar de "tal" manera, o a Gaspar... A lo mejor hasta les hacíamos más caso y les teníamos más respeto, porque quien más quien menos tiene una hipoteca, un amigo o familiar en paro...
¡Eh! ¡oiga señor político!, ¡que soy el que le voto!, ¡un respeto! Deje de tirarle de las trenzas al de al lado y cuénteme... ¿qué va a hacer usted por mí? Que los tiempos del "¡mételes caña Arfonso!" se han acabado (frase de una asistente a un mitin del PSOE cuando Alfonso Guerra subió al estrado hace muchos, muchos años).