"Adivina adivinanza: ¿qué tienen José Mari y Esperanza que no tenga yo?" Supongo que ésta ha sido la pregunta recurrente que ha asaltado a José Luis durante toda la noche, una vez asumido el
cambio precipitado de local que ha tenido que hacer para su mitin en Alcobendas, a escasos 50 minutos del inicio del mismo.
La decisión ha sido tomada por la Junta Electoral de zona, como organismo garante de la transparencia y objetividad del proceso electoral y el principio de igualdad entre los actores sociales. ¿La causa?: el local donde iba a celebrarse el mitin es una instalación municipal que no se puede utilizar para un acto de partido en tiempo electoral sin previa autorización de la Junta. El PSOE debería haber pedido autorización a la Junta y no al Ayuntamiento, como hicieron. Perfecto.
Lo malo es que, antes que José Luis, Esperanza en octubre del año pasado y José Mari en 1999 celebraron sendos mítines en ese mismo local en tiempo electoral y, supuestamente, el procedimiento seguido fue el mismo que el de José Luis: solicitud de permiso al Ayuntamiento.
Me vuelve a la cabeza la misión de la Junta Electoral -garantizar [...] la
igualdad entre los actores sociales-, y me quedo ansiosa, a la espera de una resolución legal de este pequeño pero significativo acto de discriminación.
Seguro que más de uno cuando ha leído el título ha pensado que a alguien se le ha ocurrido la feliz (?) idea de hacer un tono de móvil del canditato del PP. No va la cosa por ahí. Para eso ya hay algunas webs en las que los más
freaks se pueden bajar los tonos del
PP o del
PSOE para su móvil.
Quería hablar del tono político de Rajoy, su poli-tono. El tono de Rajoy es diferente. No grita, no chilla, no suelta arengas en los mítines. Su discurso es sosegado, tranquilo, seguro. Algunos, sobre todo desde la derecha, le han criticado esa aparente falta de gancho, esa actitud tranquila. Y Mariano es consciente de ello, pero ese es su tono, y lo mantiene. Será el que le lleve al triunfo o al fracaso pero Rajoy se ha propuesto marcar un nuevo estilo en la política. Se acabó el "márchese señor González" de Aznar, o un ZP con los ojos fuera de las órbitas siempre "indignado", o incluso un Llamazares propenso a dar collejas. Llega el Rajoyismo.
A lo mejor no es casualidad que Rajoy haya manifestado que si gana
recibirá a Ibarretxe. A lo mejor tampoco lo es que Mariano haya sacado del programa del PP a Aznar... ¿Existirá realmente el Rajoyismo?
No sé, pero me empieza a caer bien este tipo.
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