Mis respetos y excusas por preponer mi post al de nuestra sublime Doctora. Por favor, leed lo que ella escribe y olvidaos de mí. Pero si aún después del aviso deseas malgastar tu cuota diaria de red, allá vamos.
Según la encuesta sobre intención de voto hecha pública por el
C.I.S., el P.P. está en condiciones de repetir la mayoría absoluta conseguida en las pasadas elecciones. De acuerdo; no es sino una valoración estadística tan cocinada, especiada y entremetida como la de cualquier empresa de investigación sociológica al servicio de intereses exclusivos y que tendrá su ciencia y exactitud derivada de datos fidedignos.
No obstante, todos los sondeos al servicio de cualquier tendencia perfilan un dato, más o menos parejo, que es el del porcentaje de electores indecisos. Hay una estrecha horquilla, entre el 23,7% y el 29%, contando, además, con una abstención del 25% del electorado.
Mi percepción primera ante estas cifras es que ese vastísimo número de electores confusos pertenecen a los otrora votantes progresistas que, desorientados y sin encaje ajustado en ninguna opción, van a decidir su sufragio a golpe de impulso y en el último instante, justo al escoger su papeleta en el colegio electoral y aún haciendo un taurino metisaca de lista política cual diestro poco aventajado.
Esa ha sido la causa principal de por qué todas las encuestas preelectorales han errado de manera tan palmaria en el reciente pasado.
Pero el dato es importante; igual que el de la participación prevista. Así que hay motivo para la esperanza (siempre lo tiene que haber). Y no olvidar que la opción conservadora contraviene la naturaleza de la vida.
Antes de jugar a la
gavioca, la última creación del PP, invito a los lectores a ver un
vídeo (
pinchen aquí) en el que se produce un debate entre Felipe González y José María Aznar (no matizo "el del bigotillo", porque la cosa es lo suficientemente grave y seria como para que cualquier broma sea inapropiada) en el año 1993. Escuchen, por favor, las palabras de Aznar. Escuchenlas con atención. Duelen.
Una vez visto el vídeo, descarguen el
juego de la Gavioca, publicado en El Mundo de hoy y aprecien ustedes el gran destape.
Un par de adelantos: en la casilla 31 puede leerse "El gasto público del PSOE es un pozo. Si caes en él pierdes dos turnos"; en la 49, "Un pacto PSOE + IU + OTROS confunde al ciudadano. Quien caiga en esta casilla deberá comenzar de nuevo".
Y otro más, de regalo; casilla 50: "Para ganar con el PARTIDO POPULAR, el ciudadano/a sólo puede conseguirlo con una mayoría suficiente -una tirada exacta-".
He impreso el juego (publicado en formato PDF) y lo tengo en mi escritorio. De vez en cuando tiro un dado y veo qué me propone el PP en ese instante. Tomo conciencia, paulatinamente, de que para el PP la política es un juego. Lo malo es que es un
juego peligroso.