¿Qué hacemos si se nos va
Rodri Rato al FMI? ¿Continuará el milagro económico del crecimiento desbocado del P.I.B., de la creación de puestos de empleo, del bienestar de esta sociedad que compra casas a 300.000 € porque puede pagarlas, de las carreteras llenas de automóviles de importación, de los restaurantes de lujo con reservas anticipadas por semanas (
Goizeko) y hasta años (
El Bulli), de las vacaciones en lejanos y exóticos destinos que tienes que adquirir con meses de anticipación o te quedas sin plaza? Pues, Madiano, no te preocupes: sí. Habitualmente en este territorio llamado España los logros económicos han llegado “a pesar de nuestro dirigentes”. Así que, tranqui, tronco. Además, eso no debe afectarles demasiado al 47% de las familias que no aguantan el tipo hasta final de mes y que te van a votar de todos modos.
Lo que en realidad quiero evidenciar es que nadie se va a tragar la patraña de que si al pueblo soberano le da por cambiar de tendencia política en las próximas elecciones vayamos a caer en el abismo de la tercera división económica ahora que somos la octava potencia mundial (¡qué contento estoy, casi como el Atleti!) y vamos dando codazos para ingresar en los clubes y foros más selectos. Este cotarro está ya globalizado; demasiados intereses entrecruzados y entrelazados como para que nada fatalmente imprevisto sobrevenga.
Y si por azar (¿me falta una "n"?) sucede, tranquilo Madiano: la culpa la tendrá la coyuntura internacional y el no haber ingresado en los 50 estados confederados de EE.UU. o, al menos, en los territorios no incorporados de
Micronesia, Las Islas Vírgenes Americanas, República de Palaos, Puerto Rico, y Samoa Americana… junto con
Euskadi. ¿O no cuela? ¡Cachissss….como somos los de la
U.E.!