Me siento en el sofá. Hago una actividad teórica y anglosajonamente relajante: ZAPPING.
Me encuentro un programa clave de cada cadena, que casualmente es requeteigual en todas. El resto de la programación se basa en debates sobre el programa en cuestión y sus protagonistas… Respiro aliviada, antes de darme el ataque, al recordar que mi querido Antonio Gasset también sale en la tele (¡Dios, qué tremendo es!).
Aún queda gente que no se ha acostumbrado a esta vida de caminos marcados. De la aspiración a lo mismo, la lucha por lo mismo y del acabar haciendo lo mismo (con esas pequeñas diferencias que nos dan la felicidad).
A nadie le gusta saber que es esclavo de un sistema en el que unos juegan las fichas, y otros se mueven. Es preferible pensar que hacemos algo porque así lo hemos deseado. En el fondo, la mayoría guarda ese sentimiento de rebeldía e inconformidad, que generalmente nos hacen esconder, y nos paramos a contemplar las cosas buenas que se nos ofrece en ese camino marcado. Es por eso que necesitamos sentirnos guardianes del poder de decisión, y si a eso le añades la ley del mínimo esfuerzo… Tenemos la clave del éxito de la televisión de hoy en día y lo que llena su programación (Gran Hermano & derivados). Con ellos se nos hace pensar poco, y se nos ofrece un aparente y suculento poder de visión, de decisión sobre otras personas y su intimidad.
A las fichitas nos gusta hablar. Eso es peligroso para el que nos maneja, puesto que podemos llegar a desconcentrarnos de la jugada. Han encontrado el remedio dándonos los temas a debatir, con este gran espectáculo de churretosos gritando que nos regalan.
El otro día alguien comparaba el programa Gran Hermano con la obra de Orwell. El Gran Hermano existe, pero somos nosotros, los que estamos detrás de la pantalla.
¡Menos mal que
siempre nos quedará ZP!
DISCURSO DE POLÍTICO EN PROCESO ELECTORAL:
"En nuestro partido político
cumplimos con lo que prometemos.
Sólo los necios pueden creer que
no lucharemos contra la corrupción.
Porque si hay algo seguro para nosotros es que
la honestidad y la transparencia son fundamentales
para alcanzar nuestros ideales.
Demostraremos que es una gran estupidez creer que
las mafias seguirán formando parte del gobierno
como en otros tiempos.
Aseguramos sin resquicio de duda que
la justicia social será el fin principal de nuestra acción política.
Pese a eso, todavía hay idiotas que fantasean - o añoran - que
se pueda seguir gobernando con las mañas de la vieja política.
Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que
se acaben los privilegios y los negociados.
No permitiremos de ningún modo que
nuestros niños mueran de hambre.
Cumpliremos nuestros propósitos aunque
los recursos económicos se hayan agotado
Ejerceremos el poder hasta que
comprendan desde ahora que
somos la nueva política".
P.D. Si te has entusiasmado con este discurso, reléelo nuevamente de abajo hacia arriba, renglón por renglón. Así comprenderás su verdadero significado y anticiparás lo que hará ese hipotético nuevo gobierno.
Todos los terrorismos son iguales
Todos los terrorismos son iguales,
ninguno justificable, hasta allí estamos todos de acuerdo, no obstante, hace unos días comentaba el
Sr.Rajoy que "
no hay mayor error que intentar buscar explicación y justificación a este fenómeno."Si no entendemos eso y empezamos a buscar explicaciones políticas a los actos terroristas, me parece que vamos por muy mal camino".
Es de mi opinión que no políticas, sino explicaciones sociales, religiosas, económicas y las que hicieran falta se deberían buscar para tratar de solucionar estas lacras, además claro esta de las policiales. Por muy bien y de las formas más correctas posibles combatas de forma policial a estos grupos la semilla del mismo seguirá en pie,Si no se conoce el porque de sus actos, y las formas con las que socialmente se crean estos grupos reducidas o en prisión estas seguirán en pie. Y el problema perdurará. El poder eliminarle al verdadero terrorista la base social donde generar su ejercito de terror es en mi opinión, el punto clave donde actuar. Cosa que el S. Rajoy por sus palabras no creo que comparta. Actuar en ese ámbito parece tarea fácil, ya que, considerando todo terrorismo injustificado como ya cite antes, las razones del mismo serian fácilmente respondidas y desbancadas.
El problema surge cuando las bases en las que se apoya ese terrorismo son en fallos de nuestro sistema( y con esto no pretendo justificarlo). Reconocer esos errores, nadie lo quiere hacer, amparándose en no dar la razón a los terroristas, y debido a esto , los mismos perduran y el terrorismo continua.
Citando un ejemplo, hace años cuando comenzó la 2º intifada un civil palestino antes de morir inmolado , dejo grabado que el no tenia nada, ni casa, ni futuro, ni país en esta tierra, y lo único que podía hacer era entonces ganar y a su vez su dios se lo agradecería y su familia estaría orgullosa.
Entender y solucionar problemas como el desarrollo de zonas empobrecidas, Palestina, el integrismo de las religiones, son tareas arduas, de mucho tiempo, dinero y dialogo. Pero de esto apenas se habla en este tiempo de guerras y mientras tanto el tiempo pasa y la historia tristemente se repite.
Sorpresa ha sido la mía cuando antes de publicar este pequeño articulo he leído en EL PAIS DOMINGO la siguiente traza del documento de estrategia de seguridad de la UE que cito:
“No se acaba con el monstruo únicamente con medidas policiales ;eso exige también un esfuerzo de análisis y de búsqueda de las raíces del mal"EL debate político ya esta abierto, ya es un paso....
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