En la Europa de los mercaderes ya somos
24 y medio (sí: sólo la mitad de Chipre ha ingresado; otro sinsentido mercantilista) y. como dice el ácido comunista impenitente Eduardo Haro Tecglen, no me gusta todo aquello que comienza con fuegos artificiales.
Aquí, los ciudadanos, poco o nada nos hemos pispado del asunto y, de repente, vamos a tener a unos cuantos millones de tipos con salarios medios inferiores a los 350 euros al mes pero con una altísima preparación universitaria, técnica e intelectual, acostumbrados a obtener elevados estándares de productividad, eficacia y eficiencia (secuelas, posiblemente, de las políticas aplicadas por los regímenes comunistas: algo haría bien, digo yo) compitiendo con nuestro mal estructurado mercado y nuestras débiles fuerzas laborales. ¡Que nos cojan confesados y en estado de gracia!
De los países recién integrados, algunos tienen tasas de paro cercanas al 20% y con aquello de la libre circulación de personas, bienes y capitales, pueden hacernos un agujero de mucho cuidado. Luego está lo de la pérdida o disminución de fondos estructurales, subvenciones, etc. que afectarán, sobre todo, a esa nueva y próspera clase -florecida, mayormente, en el campo español- conocida como los “caza primas”: auténticos especialistas en legislación comunitaria que, además, cuentan para sus fines con la inestimable colaboración de los bancos y cajas y la mirada hacia otro lado de las autoridades locales.
Y el palabro ese de “deslocalización” (supongo que es un anglicismo derivado de “dis–allocate” que me huele más a eufemismo de “instant poverty” e incremento imparable de población en paro que a otra cosa) se nos llevará alguna parte de la producción industrial con toda seguridad.
En fin. En todo caso, os recomiendo un paseo por el “link” de "El Mundo" que es a base de gráficos y, por tanto, muy ilustrativo y poco trabajoso para hoy que es domingo.
Eso sí: ¡vamos a poder ligar con unos pedazos de rubias eslavas, centro europeas o balcánicas que tiembla el misterio! Supongo que vosotras con ellos, también. Pero no interesa ese tema…
¡A despabilar tocan!