Egipto
La segunda noche a bordo del “Al Jamila” (”La Bonita”) fue la primera de navegación por el gran Nilo.
Desperté muy temprano, prácticamente todavía oscuro. Corrí los opacos cortinones y, sentado sobre mi cama, atisbé por el este, tras los vergeles, palmerales, dunas y montes desérticos cómo se desperezaba el gran sol de África que, a pesar del invierno, se intuía esplendente y rudo.
Mi camarote era el primero a proa, y eso me daba la inútil ventaja de los ganadores sin esfuerzo, arrullado por el monótono bramar de las máquinas del navío, como un descubridor que llega adonde el pie humano nunca antes pisó.
Magnifico paisaje, inconcebible si no lo ves, ese de las riveras del Nilo. Puedes percibir
la vida fluyendo, dentro y fuera del cauce del río, como hace dos, tres o cuatro mil años.

(Navegando desde Luxor hacia Aswan)
Todo idílico, perfecto… salvo que, a los dos minutos, contemplando el bellísimo horizonte, veo aparecer una barca con paisanos que me saludan en balbuciente castellano: “Hola, amigo, holaaaaa” “Todo un euro” “Toma, regalo” Luego otra, y otra y otra…

(Las barcas de los vendedores acuático - ambulantes desde la terraza del barco)
Y yo, en pijama. Y mi mujer… bueno, a mi lado en el duermevela del orto.
Seguramente eran campesinos u horticultores de los ribazos contiguos que completan sus ingresos con la venta de cualquier abarrote.
No son un pueblo en proceso de emigración porque tienen economía de subsistencia: hay pobreza mas no hambruna. Y si no, se hace uno policía o militar. Hay millones. Y millones de niños. Lo árabes, como lo viejos cristianos: los hijos que Alá nos mande.
Luego -y todos los días- atracón de monumentos, tumbas, momias, estatuas, bajorrelieves, sepulcros, museos, mezquitas, esfinges, pirámides…

(El jefe, ante Kefrén)
Descendí al infierno de Kefrén, y a punto estuvo de agotarse el oxígeno de mis pulmones a 6 metros de la cámara mortuoria. Una alentadora y anónima voz en dulce castellano me animó a llegar hasta el final para tomar aire y, por instinto, continué. ¡Uf! Luego, en el autobús, medité lo que la mente y la sugestión pueden hacer con el débil cuerpo.
Y de postre… ta, ta, ta chaaaaan: TuTan-Kamón en medio del organizado caos de El Cairo.
(No hay fotos: la autoridad competente no lo permite. Estos días mandaré revelar las cámaras desechables y colgaré la foto más “freaky” del viaje. Espero que salga bien y contar la experiencia.)
Enero 22nd, 2005 at 4:13 pm
Que envidia me da la gente que gusta de viajar.
Tiene que ser estupendo.
Espero esas fotos con impaciencia, pienso criticar sin parar jojojojojo.
Decía Pepe Hierro que el solo iba a sitios que hubieran pisado los romanos…yo ni eso, ya sólo quiero estar en caaaaaaaaaaaasa…pero me parece que tengo encima una maldición gitana/zingara.
M.
Enero 22nd, 2005 at 6:49 pm
jejeje..claro eso es por tener Casa..Que lujazo en estos tiempos..además..los zingaros no tienen ni patria ni casa, por eso la maldición
Egipto,una de las primeras grandes civilizaciones,debio ser lindísimo (esclavos aparte)
Y del Nilo..uff un recuerdo vivo de la selva que fue el Sahara.
Enero 22nd, 2005 at 7:56 pm
Si si…lindísimo, como el Caribe (que viene de Caníbal)una cosa monérrima, pero lleno de bichos todo, bichos kinsize de colorines.
Y los calores…señor que cruz!
Donde estéun frío polar y unas buenas nieblas y nieves…

Que pongan un docu de la BBC que me fungairiñeo…
M.
Enero 23rd, 2005 at 6:49 pm
¿A quién no le gusta viajar…? Desde el pueblo a la ciudad, desde la ciudad a Madrid, desde Madrid hasta Ponferrada… lo molesto es la llegada.
¿Y los viajes interiores?
Enero 24th, 2005 at 12:24 am
Eso…interiores…
A mi no me gusta viajar. Me gusta conducir, me relaja, y por circunstancias lo hago amenudo, pero ya no me gusta viajar.
Mi caaaaaaaasaaaaaaaa.
M.
Enero 24th, 2005 at 10:08 am
Pues a mi, ahora que tengo algo de dinerillo, es cuando más me gusta viajar… ¿No te habrás vuelto mayor, de repente…?
Enero 24th, 2005 at 11:49 am
No, poco a poco, me he vuelto mayor año a año.
Pero en realidad hace ya muchos años que no me gusta viajar, me hartéhace tiempo.
Dios da pañuelo al que no tiene mocos, va a ser eso…
(a parte de la edad de chochear…claro)
jejejeje.
M.
Enero 24th, 2005 at 3:48 pm
¿He leído Ponferrada? ¿Es que, amigo Rey Bíblico, por ventura eres del Bierzo?
Enero 24th, 2005 at 5:08 pm
Uno Más: a estas alturas todo el mundo mundial conoce que soy soriano, del mismito Soria y, además, nacido el una casa de la Plaza del Chupete (mismito centro), al lado de la entrada de la Alameda de Cervantes o parque de la dehesa, como lo conocemos los sorianos.
Lo de Ponferrada es de un poema de Machado -muy amado por nuestra querida Miranda- que no le quedaba otra para rimar.
Miranda: uy, los años: se cumplen de uno en uno pero, en un mal rato, se te acumulan de repente… ya te digo…
Enero 24th, 2005 at 6:27 pm
tiene vostede toda la rasao…sis…
Mismamente eso es lo que les pasa a todas las amigas de mi quinta…
jojojojojojojojo!!!!!

M.
Enero 24th, 2005 at 6:42 pm
Tienes razón, amigo Rey Bíblico, reconozco que por un momento olvidétus orígenes y me emocionéal descubrir más conacionales por parte de padre :).
Enero 24th, 2005 at 7:26 pm
Sí…es un poema de poema…
Jo y jo!
M.
Enero 24th, 2005 at 9:19 pm
Oyes, que si hay que hacerse paisano, me hago. Que yo solamente me atengo a mi patria chica, como decía Sender. Pero si hay que hacerse leonés, me hago. Vamos, que por ahí no sufro…
Enero 25th, 2005 at 9:16 am
¡Cuidado, amigo Rey Bíblico! Los bercianos no se reconocen leoneses (a mí, francamente, me dan igual esas distinciones, sobre todo si estamos todos juntos en la Unión Europea). Ellos mismos hablan de “O Bierzo” como “A quinta provincia galega” :).
Enero 25th, 2005 at 10:46 am
Juer, quéfuerte… eso es como si los de Los Rábanos (publecito a 6 km. de Soria) se sintieran municipio de Madrid o algo así…
Enero 25th, 2005 at 12:11 pm
Ya, pero resulta que el Bierzo linda con Lugo, cosa que no ocurre con Soria y Madrid.