Tiene nombre de multinacional alemana , por lo de AG que vienen a ser las siglas de sociedad anónima en ese idioma, por lo que me suena regular. Creo que significa en vascuence todas (¿todas?) la opciones o algo así. Y les han impedido presentarse a las elecciones vascas en aplicación de la ley antiterrorista o la ley de partidos o como se llame, no me interesa. Nunca es de mi incumbencia lo que prohíbe. En definitiva: les imposibilitan presentarse a los comicios por la norma que impulsó el partido que actualmente gobierna (sí, no hay que confundirse: fue el PSOE el promotor de la misma y que, hábilmente, se apropió el PP porque era lo suficientemente reaccionaria).
No soy jurista ni constitucionalista ni nada que termine en “ista”. Tampoco marxista, ni socialista ni fascista ni capitalista. Es que me pone nervioso. Si acaso alquimista de los sueños, que es más divertido. Pero estoy en contra de todo lo que sea coartar la libertad individual o colectiva. Y es el caso.
Y sobre todo me opongo contra los cínicos. También es el caso: JJ Ibarreche (te jodes: no hay “tx”en mi teclado) haciéndose el defensor de causas perdidas cuando sabe que muchos de los 200.000 votos marxistas (he ahí, Pececillo, una nueva prueba cercana y palmaria de que el marxismo no está, ni mucho menos, agotado) irán a parar a su cesto o al del voto nulo, que también le es favorable. Tendré curiosidad por conocer las papeletas inválidas que, voluntaria y conscientemente, vayan dirigidas a esa lista electoral, aun a sabiendas de su inutilidad.
Esto es lo que hay: quien siembra vientos, recoge tempestades. A ver cómo lidian este “vitorino“los sagaces gobernantes y pésimos miembros de la oposición de nuestro martirizado país. No calcularon el efecto boomerang que iba a causar tan desastrosa regla.
Que se presenten, coño, que es mucho más útil conocer si les representan cinco o seis parlamentarios y cuántos son en las urnas para que luego no puedan arrogarse la facultad de hablar “en nombre de todos los euskaldunes“.
Además, ellos lo saben y lo han manifestado: se extinguirá la Unión Europea, acabará el mundo, estallará el sol, se morirá el Papa y no habrá más ediciones de Gran Hermano pero el pueblo vasco seguirá perviviendo. ¿Para qué oponernos, pues, a un fenómeno sobrenatural que ningún humano puede controlar debido al origen divino de esa raza?
Hace tiempo lo escribí: hagámonos todos vascos, pidamos la nacionalización, la naturalización o seamos oriundos o hasta maquetos: ¿de quién se iban a independizar entonces? Sólo tiene un inconveniente: ¿podremos simultanear cuatro o cinco nacionalidades, verbigracia: la vasca, la catalana, la mallorquina, la ceutí y la soriana, por ejemplo? Lío pasaportes, oyes…
Actualización: Estaba acongojado porque he observado unas 70 visitas desde una web de la que desconocía su existencia: http://www.ibarretxe.com Y, claro, no es para tomarse a broma el asunto de los tiros en la nuca y ese tipo de simples e inocentes gamberradas de sus amigos y socios, de los chicos de la gasolina, de los secuestros, de las extorsiones, del impuesto, etc.
Bueno, pues tienen a bien mencionarnos (negativamente, por supuesto) y comentar que no tengo gracia porque digo que la “tx” no existe en mi teclado. Coño, al igual que no escribo London cuando lo hago en castellano a pesar de que domino el idioma de las islas. Y prefiero haber gastado mi tiempo, mi esfuerzo y mi dinero en ello, y no en haberlo malgastado en inútiles asignaturas de nacionalismos paletos y, en todo caso, sectarias, racistas y excluyentes. Yo he viajado y soy ciudano de Soria: ¡un respeto!
En definitiva: gracias porque me enseñáis que estoy en el buen camino.