Amarilla rosa del otoño
Como una negación del otoño así floreció por tercera y certera vez la rosa amarilla en mi jardín, desmintiendo la proximidad del silente aliento del invierno.
Alguien, hoy, con rudo e indiferente lance de verdugo, la sesgó para llevarse su alma alada de mariposa soñolienta, de primavera apelmazada, de crisálida amartelada al polen del amor.
Su boca de pétalos serán ya labios desabrochados, inermes en el camino de la muerte maldita e inmerecida.
¿Quién sentenció su tallo apenado? ¿Quién delató su levedad? ¿Qué causa afligió la mano afligida?
Desde las ignotas lomas que apartan las penas de la vida, en un cáliz de corolas de esperanza, esta primavera brotará la renacida vida de la exuberante rosa amarilla.
Octubre 27th, 2005 at 9:49 am
Nunca dejarás de sorprenderme…
Por favor, editores del mundo, ¡lean a este hombre¡
Eres mi ídolo, y siempre lo serás.
Octubre 27th, 2005 at 10:20 am
gracias, guapa. Va por ti… y un besazo.
Octubre 27th, 2005 at 11:57 am
mmmm, Esto no es pecado??? je…bendito pecado.
Noviembre 2nd, 2005 at 12:15 pm
Llego tarde para alegrarme la mañana, y aún así, me la has alegrado