El plumero
Uno va deambulando por el camino de la vida con la impronta de la inocencia, la ingenuidad del infante que se negó a madurar, la buena fe y el candor de los recién llegados. Y, claro, asume que los demás circulan por la misma transitada senda.
Uno asume que es demócrata, que vive en democracia en un país bajo esa norma de convivencia, y piensa que todo lo demás y todos los prójimos cercanos o lejanos se comportan de acuerdo con esos principios básicos porque es sabia común y acendrada convicción en uno mismo.
En definitiva: uno (es un hablar: o sea, yo mismo) es gilipollas.
Basta con que un generalito del mal pagado ejército español (con perdón) diga arre para que el P.P. , sus votantes, simpatizantes y gente de la misma catadura diga:
- Eso, golpe militar y se acabó el problema.
¡Qué infamia!
Pero siempre, en toda ocasión y evento, hay algo positivo: han enseñado la patita, se les ha visto el plumero. Y desde el portavoz al portacoz no enmiendan sino que ratifican.
Pues nada, ya está claro: la mitad del país es golpista y totalitaria.
¿Les seguirán votando…? Pues va a ser que sí.
En el fondo, en lo más profundo de sus sentimientos, si pudieran volver al juicio sumarísimo y a la ley de fugas, fusilados todos los que no comulgamos en misa de doce con ellos.
Enero 10th, 2006 at 3:07 pm
No creo que sea la mitad de los españoles.(sin perdón)
No creo que todos los votantes del PP seán así.
Enero 10th, 2006 at 4:53 pm
Si,adiskide, si ya que si no fuerais así no votariais al PP, aunque se puede perdonar que alguna vez pudiran engañaros. Que de ahora en adelante el que no sea de “esos” vote distinto.
Enero 10th, 2006 at 7:30 pm
jajaja, antes punki que pepero .¿Tan mal se pueden entender mis palabras?