Fidel se va

Todo un símbolo para Cuba y del siglo XX, la historia ya se encargará de juzgarlo como el hace mucho dijo.
El futuro parece que viene marcado por su hermano Raúl, hasta donde llegará su reformismo, los problemas actuales del país con respecto a los alimentos , transportes y demás servicios y la presión interna y externa tanto de la UE , EEUU y Venezuela y demás países amigos.
Hay quien ya sueña con ver fronteras abiertas, mac donalds por la plaza de la revolución y ver otro estado de puerta de atrás estilo Puerto Rico para los gringos o como cualquier otra república hermana del istmo centroamericano, hay otros que dicen que todo esta atado y bien atado y no sucederá nada. Y hay otros que hablan de un futuro al estilo chino, aunque el potencial económico y humano de ambos países parece incompatible. Son demasiadas interrogantes que yo de momento no me atrevo a responder, más allá de que su futurible es Raúl Castro , de edad avanzada también, y que por lo que todo parece traerá reformas dentro del sistema, ¿Dentro o fuera de la revolución? A partir de marzo lo podremos ver.
Las últimas elecciones en Cuba fueron un gran fracaso para el PCC que vio reducida su representatividad de una forma significativa y el período de Transición dirigido por Raúl Castro será todo un reto para los ciudadanos de ese país y para la sociedad internacional. A ver como se /nos comportamos, esperemos que de forma responsable , aunque por desgracia no presagio tal cosa.
Fuente:publico.es
Febrero 20th, 2008 at 10:56 am
Mis mejores deseos para Cuba. Parece que los analistas de nuestras televisiones presagian una y otra vez una apertura al capitalismo combinada con continuidad “en lo político”. Dejando a un lado lo incongruente de la expresión, para mi sería un error seguir el modelo Chino, que no tiene nada de socialista y mantiene muchísimas restricciones en las libertades básicas.
Precisamente creo que el camino sería el contrario, continuar con la búsqueda de la justicia social plena, pero permitiendo todas las opiniones contrarias. La liberación de los 58 presos de conciencia existentes en la isla sería un buen inicio, pues nadie debiera estar en la carcel sólo por pensar y difundir su pensamiento, por mucho que en esa labor se pudieran haber apoyado (incluso económicamente) en los grupos disidentes de Miami y en el gobierno de EEUU.
Estas mismas consideraciones pudieran aplicarse, con matices, a la ilegalización y encarcelamiento de políticos independentistas en España.